Translate

Mostrando entradas con la etiqueta desnaturalizado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta desnaturalizado. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de agosto de 2012

alimentos y medicamentos "puros" y desnaturalizados (parte 3)



Mediante tales experimentos, hemos llegado finalmente al conocimiento de que nuestras grandes esperanzas de superar  a la naturaleza mediante la obtención de sustancias puras no pueden realizarse en muchos casos y de que, por el contrario la naturaleza creó sustancias activas y alimentos concentrados tanto en nuestras plantas medicinales como en las frutas, verduras y legumbres, en las cuales cada factor conserva una proporción maravillosa, la más favorable para nuestro organismo. Hemos de volver  hoy de nuevo aquella verdad, puramente intuida por Hufeland (1762-1836), de que toda planta alimenticia o medicinal constituye una individualidad y debe ser estudiada y empleada como tal.
Nos atenemos, pues, a las viejas experiencias  cuya realidad vuelve a comprobar siempre la ciencia, de que todo el producto natural es más activo que cualquiera de sus compuestos aislados.

Alimentos y medicamentos “puros” y desnaturalizados (parte 2)




El mismo problema nos encontramos en la elaboración de medicamentos. También se presenta aquí la cuestión de si la combinación de sustancias naturales o de sustancias puras aislada artificialmente poseen el mayor poder curativo.
Mientras que la investigación analítica nos ha conducido en el campo de la técnica a avances insospechados, sobre todo en la obtención de nuevas materias primas y elaboradas, no hemos tenido suerte siempre en la medicina y la alimentación con materias aisladas y sintéticas. Con los métodos de las diversas ramas de las ciencias naturales, desde el descubrimiento de la morfina por el farmacéutico Sertüner en 1816, se vienen analizando las drogas y los efectos de los diversos factores que tratamos de cuadros de los efectos de las sustancias puras, que poseen indiscutiblemente la ventaja de la dosificación exacta, mayor plazo de conservación y resultados más equilibrados. Pero frecuentemente se unía a esto una mayor intolerancia, mayor toxicidad y peor solubilidad, debido a lo cual era preciso buscar primeramente un solvente orgánico adecuado. Respecto a la insolubilidad en agua y la solubilidad en disolventes orgánicos no era etapa previa para acción cancerígena de la sustancia. Con la euforia causada por el hallazgo y la obtención de sustancias puras no se atendió debidamente a plantear la cuestión del  efecto de la planta en su totalidad. El descubrimiento de l materia activa principal y su aislamiento llenaban el inmediato objetivo terapéutico. Así pues, en principio se despreció toda sustancia “complementaria”.