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martes, 28 de agosto de 2012

Usos del aceite de oliva.


Antecedentes históricos
Las civilizaciones mediterráneas de la Edad Antigua ya utilizaban el aceite de oliva virgen no solo como alimento, sino como medicina y como cosmético. Por ejemplo, en el antiguo Egipto era utilizado como loción antiarrugas
y como ungüento para embellecer el cabello. Los griegos comenzaron a utilizarlo masivamente para la higiene personal y el masaje. Además, los atletas lo utilizaban como relajante muscular. También para los romanos, el aceite de oliva virgen fue fundamental para su alimentación y para el tratamiento de sus pieles (lo usaban para fabricar perfumes, ungüentos y cremas de todo tipo): lo mezclaban con flores para hacer aceites de masaje y masticaban la hoja del olivo para mantener sus dientes blancos.

Cosmética al aceite de oliva virgen en la actualidad
La acidez del aceite de oliva es compatible con la de nuestra piel, por lo tanto, es un producto perfecto para mantenerla tersa, hidratada y suave. Además, la protege frente a los radicales libres que aceleran el envejecimiento cutáneo. El aceite de oliva virgen es eficaz también para el cuidado de las pieles grasas, gracias a su acidez natural. El jabón de aceite virgen es particularmente beneficioso para las pieles más delicadas, con tendencia a escamarse, así como en la piel de los niños y recién nacidos. No reseca la piel y contrarresta el efecto deshidratante de la cal que contiene el agua. Después del baño, se utiliza como tonificante para revitalizar e hidratar la piel. También se usa el aceite de oliva en cremas solares y after sun, es ideal para conseguir un bronceado perfecto, y es el bálsamo más reconstituyente para utilizarlo como loción después de tomar el sol. El aceite de oliva virgen permite la entrada de los rayos ultravioletas en la piel, pero gracias a su efecto antioxidante, la protege de sus posibles daños.
Los principios activos del aceite virgen
Podemos resumir los principales efectos del aceite de oliva virgen en su uso como cosmético como enumeramos a continuación:
Efecto Antioxidante El aceite virgen es un producto natural antioxidante debido a los polifenoles que contiene, que le aportan su gran estabilidad, característica que le diferencia de los demás aceites vegetales. Esto, lógicamente, se transmite a los productos de cosmética elaborados con este aceite.
Efecto hidratante La glicerina, la vitamina E y el caroteno que contiene naturalmente el aceite virgen son los principios activos que le aportan su efecto hidratante. Además de hidratar la piel, el aceite de oliva virgen la protege frente a los radicales libres y no es irritante.
Efecto antienvejecimiento de la piel Gracias a su contenido en vitamina E, carotenos, alcoholes grasos y ácido linoléico, el aceite de oliva virgen aporta una eficaz acción de retraso en el envejecimiento de la piel.
Conclusión, por todos los motivos expuestos, el aceite de oliva y sus derivados son muy adecuados para la elaboración de preparaciones cosméticas destinadas al tratamiento de piel y cabello, así como de pieles secas, agrietadas y sensibles. Poseen un enorme poder suavizante y emoliente; además actúa como mitigante de la acción agresiva e irritante de jabones y detergentes.
Fuente: La Chinata.es

lunes, 27 de agosto de 2012

La vitamina A


La vitamina A forma parte de algunos alimentos de origen vegetal (zanahorias, espinacas, verduras de hoja verde) y otros de origen animal, como las vísceras - especialmente, el hígado - y las grasas. También está en los huevos, la leche y sus derivados. Se trata de una sustancia orgánica que pertenece al grupo de los alcoholes. Es imprescindible para la visión y para el desarrollo de algunos tejidos. Pero en exceso puede acarrear problemas.

La vitamina A hace que podamos ver en la semioscuridad y asegura las buenas condiciones de algunos tejidos en el organismo, sobre todo, la piel y las mucosas. También es necesaria para favorecer el crecimiento, para que las heridas cicatricen y para que curen las enfermedades infecciosas.

Un exceso de vitamina A nos puede causar una intoxicación aguda con nauseas, vómitos y dolor de cabeza. Incluso puede ser la causante de un estado de coma. También puede provocar una intoxicación crónica con pérdida de peso y de apetito, insomnio, fatiga y picores. Por el exceso de vitamina A, nuestra piel puede mostrarse seca y los huesos de las extremidades pueden sufrir hinchazón dolorosa.

La falta de vitamina A produce ceguera nocturna, falta de lágrimas y una descamación progresiva de la cornea. Si no se corrige, esta descamación puedes ser causa de úlceras cornéales e infecciones oculares, que pueden desembocar en ceguera. Debido a la falta de vitamina A aparecen infecciones, catarros, diarrea y problemas en cabello y uñas. Vale la pena llevar un control, ¿no?

Las zanahorias contienen mucha vitamina A, que estimula el nervio óptico, por ello se dice que va bien para la vista. Pero la vitamina A se destruye con la cocción. Los alimentos solo conservan su poder vitamínico si se consumen crudos. Además de ser buena para la vista, la vitamina A protege los tejidos del organismo cuando están inflamados. En una faringitis, por ejemplo, es una gran ayuda para recuperar la normalidad.

Si mantenemos una alimentación equilibrada, como en el caso de la dieta mediterránea, no corremos el riesgo de que el organismo sufra un exceso o una falta de vitaminas.

fuentes: http://www.remediando.com/2011/11/la-vitamina.html