Es una planta de crecimiento lento que suele mantenerse como arbusto por medio de la poda, aunque con los años, si se le deja crecer puede convertirse en un árbol que puede llegar a medir hasta 15 metros de altura.
Follaje verde oscuro y perenne, sus hojas y flores son muy aromáticas.
Por este motivo, las hojas de laurel son usadas como condimento.
En cuanto al fruto de laurel, es una baya de color negro y su flor es de color blanco o amarillento.
No se da bien en climas muy fríos pues peligra con las heladas.
Propiedades del laurel
El laurel posee propiedades estimulantes del aparato digestivo, antiespasmódicas, hepáticas, carminativas, expectorantes, antiarterioescleróticas, antirreumáticas, emenagogas, reguladoras de la menstruación, diuréticas, antirreumáticas y dermatológicas.
Resulta una planta muy beneficiosa para el aparato digestivo, ya que lo estimula aumentando las secreciones y ayudando a los movimientos peristálticos, lo que facilita la digestión.
Es bueno en dietas de adelgazamiento ya que favorece la eliminación de líquido, y además ayuda a combatir la ansiedad y el estrés, ya que es una planta relajante.
Tiene efecto beneficioso sobre enfermedades como la gripe, la bronquitis, la tos y las afecciones del aparato respiratorio en general (faringitis, laringitis etc).
Tratamiento de la arteriosclerosis y en la mejora de la circulación sanguínea.
Ayuda a combatir las enfermedades reumáticas, aliviando el dolor y desinflamando las articulaciones afectadas.
Disminuye las menstruaciones demasiado abundantes y favorece aquellas que son pobres.
Favorece la eliminación de líquido en el cuerpo, por lo que resulta interesante tanto en caso de obesidad, como en todas las dolencias que mejoran con la eliminación de agua y la consiguiente eliminación de toxinas y especialmente el ácido úrico: enfermedades circulatorias, hepáticas, gota, artritis, reumatismo, etc.
Como antiinflamatorio ayuda a combatir los dolores reumáticos al ser aplicado sobre la articulación del cuerpo afectada por dolores reumáticos.
Uso tópico
Para el tratamiento externo de las afecciones de la piel, contra afecciones causadas por hongos, así como en golpes, úlceras, quemaduras, acné, etc, ya que ejerce una función bacteriostática y regeneradora de la epidermis.
su aceite esencial por su riqueza en aromas aparece en la composición de muchos productos de perfumería.
Parece ser que ejerce un efecto regenerador del cuero cabelludo: combate la caspa, seborrea y otras alteraciones relacionadas con la caída del cabello. Por este motivo puede ayudar a prevenir la calvicie o retrasar su aparición.
Externamente el aceite de laurel se aplica friccionándolo sobre la piel, reduciendo el dolor en la tortícolis, lumbalgia, torceduras y esguinces de cualquier tipo y dolores musculares en general.
Efectos Secundarios del laurel
El consumo de infusiones o decocciones concentradas de laurel puede ocasionar náuseas, vómitos e irritación de la mucosa gástrica ya que aumenta la secreción de jugos gástricos y, por tanto, se desaconseja en caso de sufrir gastritis y úlcera o de tener el estómago delicado.
Se han descrito casos de dermatitis de contacto y fenómenos de fotosensibilización, reacciones que se producen en la piel en contacto con la luz del sol, tras el uso tópico de cremas o aceites con extracto de laurel.
Aceite de bayas de Laurel, propiedades y usos en jabones y cosmética.
El aceite virgen de bayas de laurel, también es conocido como “Mantequilla de laurel”.
Es un líquido espeso, de color verde oscuro.
Se obtiene por prensado en frío de las bayas del laurel.
En bajas temperaturas presenta aspecto semi-sólido.
Índice de saponificación para hidróxido de potasio (KOH): 0,198
Índice de saponificación para hidróxido de sodio (NaOH): 0,141
Composición:
Ácidos grasos saturados: Láurico: 25% Palmítico: 15% Esteárico: 1% Mirístico: 1%
Ácidos grasos monoinsaturados: Oleico: 31%
Ácidos grasos poliinsaturados: Linoleico: 26% Linelénico: 1%
Otros compuestos en las bayas: Ácido acético, Cineol (30-50%), linalol (10%), geraniol, sabineno, limoneno, terpineno, pineno (10%), alfaterpineno, beta-pineno, gamma-terpineno, lactonas. Minerales como calcio, hierro, fósfora y azufre.
En los jabones:
Recomendado como ingrediente en los jabones, para pieles sensibles y con problemas como acné, eczema, micosis, psoriasis.
Por sus cualidades antisépticas, incluso como jabón íntimo.
Alivia la piel y regula el exceso de sebo.
Un lugar donde entrar en armonía con la naturaleza y la salud que aporta, donde encontrar la armonía y paz para descansar del ajetreado día a día. Espero que os gusten los productos y la información renovada casi a diario, si es así compartir y mostrarla a vuestros amigos. Namaste. PÁGINA FREE SHIPPING/ SIN GASTOS DE ENVIO.
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viernes, 2 de octubre de 2015
lunes, 27 de agosto de 2012
Propiedades de los aceites.
Los aceites vegetales forman parte de los ingredientes base de numerosos preparados de cosmética natural. Todos ellos comparten propiedades comunes como suavizar, nutrir y proteger la piel.
A nivel de cosmética se les atribuyen las siguientes funciones:
Aceite de oliva: muchas veces se utiliza como aceite vehicular en ungüentos hidratantes y regeneradores
Aceite de almendras dulces: digestivo, suavizante para pieles sensibles, recomendado para niños, estrías de embarazadas, pelo débil
Aceite de argán: combate el envejecimiento cutáneo (antiaging) gracias a su aporte de vitamina E, antioxidantes y ácidos grasos esenciales. Nutritivo y muy indicado para piel, uñas y cabello deteriorados.
Aceite de avellanas: muy penetrante. Interesante para pieles frágiles y especialmente en las mixtas. También antiestrías.
Aceite de coco: protector capilar, sobretodo para cabellos oscuros, piel y cabellos muy secos. Antiséptico. Da a la piel tonicidad, protección, y suavidad gracias a su acción reestructurante.
Aceite de cártamo: Reparador, cicatrizante, antiarrugas, antiaging. Tonifica la piel cansada. Indicado para uñas quebradizas y pieles secas. En los champús se utiliza para cabellos secos.
Aceite de rosa mosqueta: muy indicado para problemas dérmicos como piel sensible. Es un regenerador natural muy potente, y contribuye a la mejoría de la cicatrización de las heridas y quemaduras. Ayuda a la hiperpigmentación, es antiarrugas y antiestrias.
Aceite de jojoba: hidratante/nutritivo del cabello, para puntas abiertas. Es también un potente antioxidante, regula la producción sebácea, y es excelente para pieles secas o envejecidas.
Aceite de ricino: adecuado para tratamientos específicos en articulaciones y pelo (nutritivo para puntas abiertas y como acondicionador)
Aceite de germen de trigo: aporta a las células los componentes esenciales para una buena hidratación capilar, por su proporción de vitamina E. Es también antienvejecimiento, antiarrugas y ayuda a los eczemas. Especialmente indicado en tratamientos de contorno de ojos.
A nivel de cosmética se les atribuyen las siguientes funciones:
Aceite de oliva: muchas veces se utiliza como aceite vehicular en ungüentos hidratantes y regeneradores
Aceite de almendras dulces: digestivo, suavizante para pieles sensibles, recomendado para niños, estrías de embarazadas, pelo débil
Aceite de argán: combate el envejecimiento cutáneo (antiaging) gracias a su aporte de vitamina E, antioxidantes y ácidos grasos esenciales. Nutritivo y muy indicado para piel, uñas y cabello deteriorados.
Aceite de avellanas: muy penetrante. Interesante para pieles frágiles y especialmente en las mixtas. También antiestrías.
Aceite de coco: protector capilar, sobretodo para cabellos oscuros, piel y cabellos muy secos. Antiséptico. Da a la piel tonicidad, protección, y suavidad gracias a su acción reestructurante.
Aceite de cártamo: Reparador, cicatrizante, antiarrugas, antiaging. Tonifica la piel cansada. Indicado para uñas quebradizas y pieles secas. En los champús se utiliza para cabellos secos.
Aceite de rosa mosqueta: muy indicado para problemas dérmicos como piel sensible. Es un regenerador natural muy potente, y contribuye a la mejoría de la cicatrización de las heridas y quemaduras. Ayuda a la hiperpigmentación, es antiarrugas y antiestrias.
Aceite de jojoba: hidratante/nutritivo del cabello, para puntas abiertas. Es también un potente antioxidante, regula la producción sebácea, y es excelente para pieles secas o envejecidas.
Aceite de ricino: adecuado para tratamientos específicos en articulaciones y pelo (nutritivo para puntas abiertas y como acondicionador)
Aceite de germen de trigo: aporta a las células los componentes esenciales para una buena hidratación capilar, por su proporción de vitamina E. Es también antienvejecimiento, antiarrugas y ayuda a los eczemas. Especialmente indicado en tratamientos de contorno de ojos.
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